La historia de QuiroVida

Como la mayoría de las buenas ideas, QuiroVida nace de una buena charla; un quiropráctico norteamericano, una mujer de negocios y un emprendedor peruano descubrieron que en Estados Unidos se extendía y popularizaba desde hacía décadas un tratamiento no invasivo y natural del que en Latinoamérica se conocía poco: la quiropráctica.

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Este tratamiento podría ser una cura efectiva y duradera para los problemas de columna que sufren más del 80% de la población mundial, pero en estas latitudes no existía formación profesional en esta disciplina, por lo que sus profesionales eran escasos y el desconocimiento de la población en general era grande.

Un reto que se volvió una oportunidad

Por ese entonces, en Estados Unidos habían 8 universidades que enseñaban la carrera quiropráctica, y ya habían más de 90 mil quiroprácticos titulados; un contraste impresionante con Latinoamérica, que a inicios de los 2000 no contaba con ninguna carrera formal y tenía entre 20 y 30 quiroprácticos, graduados de otras partes del mundo, ejerciendo en diferentes países.

Con este panorama, en marzo de 2002 nace el primer centro quiropráctico QuiroVida en Lima, con el objetivo de adaptar el modelo de funcionamiento de los centros quiroprácticos de Estados Unidos y Canadá a las necesidades latinoamericanas, democratizando el acceso a este tratamiento y ofreciendo a la vez un asesoramiento responsable, profesional y de calidad a los latinos.

Perú fue solo el comienzo

22 años después de esa primera apertura, QuiroVida es un conjunto de centros especializados con presencia en 3 países de Latinoamérica; la llegada a cada uno de ellos fue un hito importante en su crecimiento, y una validación de que hacía y sigue haciendo una labor valiosa en las distintas comunidades a las que llega.

Después de Perú, llegó Brasil; el éxito del modelo implementado en Lima había llevado a la apertura y mantenimiento exitoso de 4 sedes, por lo que el siguiente paso fue uno mucho más largo, cruzando fronteras, QuiroVida llegó primero a territorio carioca, para dar otro salto importante y llegar hasta Colombia, en donde tiene 6 sedes en diferentes ciudades: Medellín, Bogotá y Barranquilla.

 

La misión más allá del negocio

Al día de hoy QuiroVida es una marca establecida y reconocida por sus estándares de calidad y la formación de sus profesionales; su misión, en palabras de su cofundador, Eduardo Murillo “es seguir haciendo conocida la quiropráctica como una ciencia en salud eficaz, porque hay desconocimiento, y todo inicia porque no existe una universidad que brinde su formación en Colombia”.

Para combatir dicho desconocimiento, QuiroVida busca ofrecer el servicio más capacitado posible contactando universidades internacionales y facilitando las herramientas necesarias para traer a quiroprácticos avalados para ejercer su carrera en sus diferentes sedes. Su propósito es llevar la quiropráctica a la mayor cantidad de personas posible y que ellas puedan entenderla como una alternativa no invasiva, eficaz y respaldada por estudios y la academia de grandes países como Inglaterra, España, Francia, Japón y Australia, que ya cuentan también con facultades de quiropráctica en sus universidades.

Una idea respaldada en cifras

Se estima que alrededor de 200 mil personas han sido tratadas y rehabilitadas por medio de QuiroVida en sus 22 años de existencia, pero el camino que queda por delante aún es largo y amplio; existen todavía más países en Latinoamérica en la que la quiropráctica apenas da sus primeros pasos o es completamente desconocida y esos son los lugares a donde ahora se quiere llegar.

El deseo de las personas detrás de QuiroVida es dar calidad de vida a los latinoamericanos, “traer de afuera una alternativa que antes era solo un privilegio de los países desarrollados”, como lo expresa Murillo. La quiropráctica es una alternativa que, por encima de todo, es natural, no recurre a medicamentos ni a procedimientos invasivos y tiene el potencial comprobado de permitirnos vivir bien y sin limitaciones.