125 años de quiropráctica

¿Has escuchado que alguien vaya al quiropráctico para aliviar la sordera? Curiosamente curando una fue que nació este tratamiento, que hoy en día es considerado por la OMS como la tercera profesión en salud más importante. Pero el camino a la profesionalización y aceptación de la quiropráctica no fue fácil, hoy te queremos contar por qué y cómo sucedió.

El 18 de septiembre de 1895, Harvey Lillard, un conserje que había perdido el sentido del oído a los 17 años, coincidió en el mismo edificio con el curandero David Palmer, quien al conocer la historia de Lillard, que había quedado sordo después de sentir un fuerte chasquido en su columna mientras trabajaba encorvado, decidió revisársela para encontrar una vértebra que no estaba en donde debía estar.

Después de un poco de insistencia por parte de Palmer y de reticencia por parte de Lillard, el último decidió aceptar que el primero por medio de un movimiento rápido intentara retornar la vértebra desubicada a su lugar de origen. Sin saberlo, el curandero estaba haciendo por primera vez un ajuste quiropráctico, estaba cambiando la historia de la salud para siempre y de paso por supuesto, estaba recuperando de forma permanente el oído del conserje.

Ya desde la antigua Grecia, cientos de años antes de Cristo, el legendario médico Hipócrates sentenció: “en caso de enfermedad, se debe mirar primero la columna vertebral”, lo que nos da a entender que las culturas más milenarias ya habían descubierto la que podría ser la raíz de muchas dolencias, conocimiento que con el tiempo se fue desdibujando en la mente y la memoria de las personas, al menos hasta que llegó Palmer y luchó porque no se volviera a olvidar.

Palmer, que por lo demás era un hombre muy aplicado, se dedicó a estudiar más sobre la columna vertebral y el efecto que tenía en el cuerpo, creando solo tres años después ‘La escuela de quiropráctica Palmer’ (Palmer School of Chiropractic). Cientos de personas a lo largo y ancho de Estados Unidos empezaron a llegar a su consultorio en Iowa y aunque no todos fueron curados, todos empezaron a expresar que sentían una gran mejoría en otras condiciones que padecían y en su salud en general.

Desde la migraña hasta problemas articulares, pasando por todo lo demás

El entonces reconocido especialista empezó a recibir casos y pacientes que llegaban a él por problemas que iban desde dolores de cabeza y espalda hasta problemas respiratorios y digestivos, y fue por ese entonces que se dio cuenta de que no solo se trataba de la columna vertebral, sino del sistema nervioso que se afectaba profundamente y de formas imprevistas si había algún fallo en ella.

Polmer

Mientras tanto, la comunidad médica sentía un profundo descontento e incluso logró que Palmer fuera encarcelado durante más de un centenar de días por práctica ilegal de la medicina, sentencia que cumplió recibiendo pacientes que llegaban a la prisión a recibir sus ajustes quiropráctico.

Y entonces la profesionalización

Entre 1913 y 1974 se empezaron a otorgar los permisos para emitir y recibir licencias para ejercer la quiropráctica en Estados Unidos, pero ya en 1923 estos permisos traspasaban fronteras internacionales, siendo aceptados en países como Canadá y Suiza en un principio y eventualmente en gran parte de Europa, Centroamérica y África. Hoy en día la quiropráctica es una carrera profesional aprobada y regulada por la OMS, y una práctica que es financiada por el Instituto Nacional en Salud de Estados Unidos para su investigación y desarrollo.

Cada año se crean más cátedras en más países, ampliando el número de profesionales especializados y generando conciencia de que este tratamiento requiere de un conocimiento físico y biológico tan riguroso como el de cualquier otra carrera médica.

Hoy en día la quiropráctica se usa y se recomienda para todas las personas de todas las edades como un tratamiento preventivo y paliativo que tiene el elemento diferenciador de no recetar medicamentos y de ser completamente natural. Gracias a la quiropráctica se ha logrado revelar la columna vertebral como una parte vital en el bienestar general del organismo humano, y gracias a centros especializados como QuiroVida, se puede proteger y aliviar por medio de tratamientos personalizados diseñados por profesionales certificados.